Por fin, después de 90 años de celebraciones de los mundiales, la roja, la selección española, consigue la deseada estrella que distingue a los campeones del mundo. Lo hemos celebrado con alegría aunque hemos tenido que soportar demasiados análisis sociológicos que no entienden que, como dicen los profesionales de este deporte, fútbol es fútbol, simplemente.