Una de las provincias más desconocidas de España y una de las que más puede sorprender a quien la visita. Más de 18 monasterios medievales, algunos como San Clodio o San Estevo convertidos en hoteles, y balnearios con un encanto especial. Una tierra bañada por el Sil y el Miño que ofrece sus mejores vinos con denominaciones de origen, Ribeiro, Valdeorras, Monterrey, Ribeira Sacra, para acompañar una gastronomía en la que el pulpo, la empanada y el cabrito animan la vida al viajero.